Axel Kicillof volvió a poner la economía productiva en el centro de su confrontación con Javier Milei. Durante la apertura del 4° Congreso Productivo Bonaerense, en el Pasaje Dardo Rocha de La Plata, el gobernador aseguró que la política económica nacional está “en contra de la producción y el trabajo argentino” y buscó transformar ese diagnóstico en una bandera política rumbo a la discusión nacional.  Ante empresarios, sindicalistas, intendentes y representantes de distintos sectores productivos, Kicillof sostuvo que desde el comienzo de la gestión libertaria se perdieron 411 mil empleos formales en todo el país y cerraron 30.633 empresas. El mandatario utilizó esos números para cuestionar el discurso oficial de recuperación y advertir que la estabilización que celebra la Casa Rosada no se está traduciendo en una mejora generalizada del entramado productivo.  El impacto, según planteó, es especialmente duro en Buenos Aires. La provincia concentra más de un tercio de la población argentina y alrededor de la mitad de la industria nacional, por lo que cualquier retroceso industrial se siente con mayor intensidad en su territorio. Kicillof aseguró que hoy son muy pocas las actividades bonaerenses que pueden mostrar resultados positivos y describió una crisis que atraviesa prácticamente a todos los sectores.  La crítica apuntó directamente contra el corazón del programa de Milei. El gobernador enumeró la apertura importadora, los salarios bajos, el aumento de tarifas, la paralización de la obra pública, las tasas de interés elevadas, el desfinanciamiento de universidades, ciencia y tecnología y un tipo de cambio que considera atrasado para buena parte de la producción. Para Kicillof, la combinación perjudica especialmente a las PyMEs y a los pequeños exportadores.  El mandatario sostuvo además que el modelo beneficia a un grupo reducido de actividades, entre las que mencionó minería, producción agropecuaria a gran escala, intermediación financiera, petróleo y gas. Su planteo busca instalar una discusión de fondo: no si la economía crece o no en términos agregados, sino quiénes participan de ese crecimiento y qué sectores quedan afuera.  Ese punto es central en la estrategia política que Kicillof viene construyendo. Mientras Milei apuesta a minería, energía y grandes inversiones como motores de la próxima etapa, el gobernador intenta disputar ese relato desde la industria, el mercado interno, el empleo y las PyMEs. La pelea deja de ser solamente ideológica y empieza a concentrarse sobre qué modelo productivo debería tener la Argentina. Kicillof también cuestionó el nivel del dólar y sostuvo que el actual esquema cambiario perjudica a pequeños productores y exportadores. Utilizó como ejemplo el movimiento de personas que cruzan las fronteras para consumir en países vecinos y planteó que ese fenómeno no responde simplemente a problemas de competitividad, sino también a una cuestión cambiaria.  La defensa de la gestión provincial ocupó otra parte importante de su discurso. El gobernador sostuvo que Buenos Aires trabaja con municipios, universidades, organismos científicos y tecnológicos para sostener empresas y empleo frente a la crisis. La imagen que eligió fue contundente: describió a la Provincia intentando sostener “una estantería que se cae” mientras el Gobierno nacional empuja en sentido contrario.  El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, acompañó ese diagnóstico y aseguró que existe un denominador común entre gran parte de los empresarios: caída de ventas, pérdida de empleo, menor rentabilidad y problemas de competitividad. También denunció que algunos sectores privados tienen temor de cuestionar públicamente las políticas del Gobierno nacional por posibles represalias, una acusación política que deberá sostenerse con hechos concretos si pretende avanzar más allá del terreno discursivo.  La crisis también llegó al sector portuario. Desde el Puerto La Plata reconocieron dificultades entre algunos operadores y explicaron que se puso en marcha una política de promoción tarifaria para tratar de captar nuevos emprendimientos. La provincia también lanzó el Consejo Portuario Bonaerense para coordinar políticas entre puertos, gremios, empresas e industrias.  El Congreso Productivo tiene además una dimensión política evidente. Con 37 paneles, diferentes salas temáticas y más de mil participantes por jornada, Kicillof busca construir un ámbito propio desde el cual articular empresarios, trabajadores, universidades, intendentes y sectores productivos detrás de una agenda alternativa a la de Milei.  La apuesta coincide con su creciente construcción nacional. Kicillof viene recorriendo provincias, reuniéndose con dirigentes sindicales y empresarios y fortaleciendo el Movimiento Derecho al Futuro, mientras sus colaboradores empiezan a instalar abiertamente que su proyecto debe trascender Buenos Aires. La producción aparece como uno de los ejes con los que pretende diferenciarse tanto del Gobierno como de otras variantes del peronismo. En lugar de limitar la campaña a denunciar el ajuste, busca mostrar una alternativa basada en industria, empleo, ciencia, tecnología, obra pública y mercado interno. El desafío será demostrar que esa propuesta puede transformarse en algo más que una crítica al modelo libertario. Kicillof necesita explicar cómo financiaría esas políticas, qué haría con el déficit, cómo atraería inversiones y de qué manera evitaría repetir los desequilibrios que terminaron erosionando al último gobierno peronista. Pero el terreno elegido resulta incómodo para Milei. Si las fábricas cierran, el empleo formal retrocede y las PyMEs continúan perdiendo mercado, el Gobierno tendrá cada vez más dificultades para sostener que la estabilización por sí sola alcanza. Kicillof quiere llevar la discusión justamente ahí: no preguntar solamente cuánto bajó la inflación, sino cuántas empresas siguen abiertas y cuántos argentinos conservan su trabajo. Y con 2027 cada vez más presente, esa disputa entre estabilidad y producción empieza a convertirse en uno de los grandes campos de batalla políticos del país.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P