Luis Caputo vuelve a quedar bajo presión por el manejo de los recursos destinados a infraestructura. Las planillas del Presupuesto 2027 presentadas por el Gobierno al Congreso proyectan utilizar $113.130 millones del Fondo de Infraestructura Hídrica para el denominado “aumento de la inversión financiera”, mientras productores y entidades rurales reclaman que esos fondos se traduzcan en obras para enfrentar inundaciones. La cifra representa algo más del 22% de los $510.724 millones que el Ejecutivo calcula recaudar durante 2027 para ese destino a través del Impuesto a los Combustibles Líquidos. El Fondo Hídrico tiene una afectación específica vinculada al financiamiento de infraestructura, por lo que la decisión de mantener una porción relevante en instrumentos financieros vuelve a abrir la discusión sobre el uso efectivo de esos recursos. La polémica no comienza con el nuevo Presupuesto. Un pedido de acceso a la información pública impulsado por la diputada bonaerense Silvina Vaccarezza reveló que $303.370 millones del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica estaban colocados en Letras del Tesoro Nacional y otros $47,2 millones permanecían en un plazo fijo tradicional. Esa información ya había disparado cuestionamientos sobre por qué semejante volumen de recursos permanecía invertido mientras continuaban pendientes obras hidráulicas. El proyecto para 2027 muestra que esa estrategia no sería transitoria. Economía vuelve a presupuestar explícitamente recursos para inversión financiera, una decisión que puede contribuir a la administración de la caja pública, pero que posterga la utilización inmediata de una parte del dinero en infraestructura. La discusión pasa entonces por cuánto tiempo permanecen invertidos esos fondos, qué rendimiento obtienen y cuándo finalmente se transforman en las obras para las que fueron recaudados. El reclamo adquiere mayor dimensión ante las advertencias climáticas para los próximos meses. En la región pampeana existe preocupación por lluvias intensas durante el último tramo de 2026 y los primeros meses de 2027, mientras provincias, municipios y productores reclaman acelerar trabajos preventivos. Uno de los principales focos está en la cuenca del río Salado. El Consejo Asesor del Plan Maestro, integrado por entidades como Carbap, Coninagro, Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria y la Unión Industrial Argentina, viene reclamando desde hace más de un año mayor transparencia sobre el funcionamiento del Fondo Hídrico y cuestionando que sus recursos permanezcan destinados a inversiones financieras en lugar de volcarse con mayor velocidad a infraestructura. Su titular, Alberto Larrañaga, reconoció la reactivación de obras correspondientes al Tramo IV.2 del Salado, donde actualmente trabaja una decena de dragas, pero reclamó herramientas públicas para controlar los movimientos del fideicomiso. El Consejo pide que ingresos y egresos puedan consultarse en un sitio de libre acceso para conocer cuánto dinero entra, cuánto se utiliza y cuál permanece invertido. Desde Carbap también reclaman acelerar el uso de esos recursos. Su presidente, Pablo Ginestet, sostuvo que el Fondo debe utilizarse para infraestructura hídrica y señaló específicamente la necesidad de completar las obras del Salado. Al mismo tiempo, advirtió que los grandes trabajos demandan plazos prolongados y que aquello que no se ejecutó con anticipación difícilmente pueda resolver una emergencia climática inmediata. Ahí aparece uno de los aspectos más sensibles de la discusión. Las obras hidráulicas requieren planificación y años de ejecución, por lo que mantener recursos sin aplicar durante períodos prolongados puede reducir la capacidad preventiva del Estado. Cuando finalmente llega una inundación, ya no alcanza con disponer del dinero porque canales, dragados, alcantarillas y estaciones de bombeo no pueden construirse de un día para otro. El Fondo Hídrico fue utilizado históricamente precisamente para financiar ese tipo de infraestructura. Existen antecedentes oficiales de obras de canales, puentes, reservorios, estaciones de bombeo y sistemas eléctricos financiadas mediante este mecanismo, lo que confirma que su finalidad excede la mera acumulación financiera de los recursos recaudados. El tema también empieza a escalar políticamente. Legisladores provinciales reclamaron la transferencia y ejecución de los fondos y cuestionaron que recursos con afectación específica permanezcan inmovilizados frente a riesgos climáticos conocidos. Desde Buenos Aires, además, Axel Kicillof ya acusó al Gobierno nacional de retener recursos hídricos que deberían destinarse a infraestructura. El Gobierno puede argumentar que colocar temporalmente los recursos en instrumentos financieros no equivale necesariamente a perderlos ni a cambiar definitivamente su destino. Pero esa explicación deja abierta una pregunta central: cuánto tiempo permanece ese dinero invertido antes de convertirse efectivamente en infraestructura y qué obras se postergan mientras tanto. El Presupuesto 2027 permite saber ahora que la estrategia continuará. De los más de $510 mil millones previstos para el Fondo de Infraestructura Hídrica, $113.130 millones aparecen proyectados para aumentar inversiones financieras. La cifra obliga al Ejecutivo a explicar con precisión qué instrumentos utilizará, durante cuánto tiempo mantendrá allí los recursos y cuál será el cronograma para aplicarlos a obras. La discusión toca además uno de los pilares políticos del modelo de Milei y Caputo. El Gobierno convirtió al superávit fiscal en su principal bandera económica, pero el equilibrio de las cuentas pierde fuerza como argumento si para alcanzarlo se demoran gastos que tienen financiamiento específico y obras pendientes. En ese caso, el debate ya no es solamente cuánto ahorra el Estado, sino qué deja de hacer mientras acumula esos recursos. Con productores reclamando infraestructura, obras todavía pendientes y un escenario climático que obliga a reforzar la prevención, los $113 mil millones previstos para inversiones financieras vuelven a colocar al Fondo Hídrico bajo la lupa. El Gobierno deberá demostrar que la administración financiera del dinero no termina convirtiéndose en una nueva postergación de las obras que justifican la existencia misma del fondo.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P