Mauricio Macri empezó a mover fichas de cara a 2027 y ya trabaja en silencio sobre un proyecto político que busca reorganizar a la derecha argentina frente al creciente desgaste interno del gobierno de Javier Milei. Según trascendió, el ex presidente impulsa la construcción de un nuevo polo político que reúna a dirigentes liberales, sectores del PRO y figuras alejadas o enfrentadas con el núcleo duro libertario.  Entre los nombres que aparecen alrededor del armado figuran Guillermo Francos, Ramiro Marra y Diana Mondino, todos dirigentes que en distintos momentos quedaron golpeados por las internas dentro de La Libertad Avanza.  La estrategia de Macri tiene un objetivo claro: construir una alternativa liberal-conservadora más ordenada y menos explosiva que el mileísmo actual. Dentro del PRO consideran que Javier Milei mantiene todavía fortaleza electoral, pero creen que el desgaste político, las peleas internas y los escándalos alrededor del oficialismo empiezan a abrir una ventana para reorganizar el espacio de derecha.  Ramiro Marra aparece justamente como uno de los casos más simbólicos de esa crisis libertaria. El legislador fue expulsado de La Libertad Avanza tras sus diferencias con Karina Milei y sectores del karinismo, quedando completamente marginado del esquema oficialista.  Ahora Macri lo observa como una figura capaz de retener parte del electorado liberal duro desencantado con las internas libertarias. Algo similar ocurre con Diana Mondino. La ex canciller mantiene buena relación personal con sectores del PRO y conserva perfil internacional y económico atractivo para el macrismo. En paralelo, Guillermo Francos aparece como otra pieza clave del esquema. El actual ministro del Interior es uno de los funcionarios más dialoguistas del gobierno de Milei y mantiene excelente vínculo político con Macri desde hace años.  Dentro del PRO creen además que Francos representa un perfil mucho más moderado y previsible para empresarios, gobernadores y sectores del establishment económico que hoy miran con preocupación el caos interno libertario. La jugada política de Macri ocurre además en un contexto donde el ex presidente empezó a endurecer públicamente sus críticas contra Milei. En los últimos días cuestionó el “liderazgo emocional” del Presidente, advirtió sobre “intolerancia a la crítica” y llegó a decir que Milei “se ve como un profeta”.  Las declaraciones marcaron un punto de inflexión en la relación entre ambos espacios. Aunque Macri sigue respaldando parte del rumbo económico libertario, ya empezó a diferenciarse claramente del funcionamiento político del Gobierno y de las peleas permanentes dentro de La Libertad Avanza. En el macrismo consideran que el oficialismo atraviesa una etapa de descomposición interna acelerada. La guerra entre Karina Milei, Santiago Caputo, Patricia Bullrich y Martín Menem, sumada al escándalo alrededor de Manuel Adorni, empezó a generar preocupación incluso dentro de sectores empresariales y aliados internacionales del Gobierno. Por eso Macri busca posicionarse como referencia de una derecha más estructurada y con capacidad de gestión. El ex presidente cree además que muchos dirigentes libertarios terminarán alejándose del núcleo duro mileísta en los próximos meses. Y ahí aparece el nuevo polo político que intenta construir. La idea sería reunir a sectores del PRO, libertarios desencantados, dirigentes liberales clásicos y figuras de centroderecha que hoy no se sienten cómodas ni con el kirchnerismo ni con el funcionamiento actual del gobierno libertario.  Dentro del entorno de Macri incluso ya hablan de “la reconstrucción de la derecha moderna”. El problema para Milei es que el movimiento empieza a crecer justo cuando el oficialismo atraviesa su peor momento interno desde que llegó a la Casa Rosada. Y aunque todavía falta muchísimo para 2027, la pelea por el liderazgo de la derecha argentina ya empezó.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P