El conflicto entre el gobierno de Javier Milei y las universidades nacionales volvió a escalar. La paritaria docente terminó este jueves sin acuerdo después de que el Ejecutivo mantuviera su propuesta salarial y los sindicatos universitarios la rechazaran por considerarla insuficiente frente a la pérdida acumulada del poder adquisitivo. La negociación había comenzado el 1° de septiembre y pasó entonces a cuarto intermedio. En la nueva audiencia, el Gobierno sostuvo el incremento que había puesto sobre la mesa y comunicó que aplicará una suba aun sin el consentimiento de las organizaciones sindicales. El Ejecutivo sostiene que de esa manera avanza en el cumplimiento de la cautelar judicial vinculada con la Ley de Financiamiento Universitario. Los gremios tienen una lectura diferente. Reclaman que la recomposición no se limite a un incremento puntual, sino que permita recuperar el nivel salarial existente en diciembre de 2023, tal como interpretan que establece el mecanismo de actualización previsto en la normativa universitaria. Según los cálculos sindicales mencionados durante la negociación, todavía sería necesaria una recomposición cercana al 23% para regresar al poder adquisitivo de diciembre de 2023. En una estimación más amplia sobre el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, las organizaciones ubican la actualización pendiente alrededor del 35%, dependiendo de las variables utilizadas. Sin avances en la mesa salarial, la respuesta será profundizar las medidas de fuerza. Los gremios universitarios resolvieron realizar un paro este viernes y otro el martes próximo, mientras sectores docentes y no docentes de la Universidad de Buenos Aires impulsan además un esquema escalonado que abarcará 23 días de protesta. El plan anunciado por organizaciones de la UBA comenzará el lunes 21 de septiembre y se extenderá hasta el jueves 22 de octubre. El cese de actividades será rotativo y estará acompañado por acciones de visibilización en facultades, dependencias y unidades académicas. La protesta tendrá uno de sus momentos centrales el jueves 15 de octubre, cuando se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria. Será la quinta movilización federal del sector desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia y volverá a colocar en las calles el reclamo por salarios y financiamiento del sistema universitario. El conflicto salarial se desarrolla, además, mientras el Congreso comienza a discutir el Presupuesto 2027. El proyecto del Ejecutivo contempla $7,349 billones para funcionamiento, inversión y programas especiales de las universidades nacionales. El Consejo Interuniversitario Nacional calcula que el sistema necesitará alrededor de $11 billones, por lo que existe una diferencia de aproximadamente $3,65 billones entre ambas estimaciones. El Gobierno rechaza que esa diferencia pueda definirse simplemente como un recorte y sostiene que la partida prevista para 2027 implica un incremento nominal respecto de los recursos transferidos durante 2026. Universidades y sindicatos cuestionan esa comparación porque entienden que debe analizarse teniendo en cuenta la inflación y la pérdida salarial acumulada. La nueva escalada deja al Ejecutivo otra vez frente a un conflicto que se mantuvo abierto durante buena parte de la gestión libertaria. Sin un entendimiento salarial y con diferencias también sobre los recursos presupuestarios para 2027, las próximas semanas estarán atravesadas por paros, actividades en las facultades y una nueva demostración de fuerza del sistema universitario en las calles. El 15 de octubre será la próxima fecha clave: docentes, no docentes y sectores estudiantiles volverán a movilizarse mientras continúa abierta la discusión sobre cuánto deben recuperar los salarios y qué nivel de financiamiento tendrá la universidad pública durante el próximo año.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P