La crisis por el ajuste en Discapacidad se cobró una pieza importante dentro del Gobierno de Javier Milei. Alejandro Vilches presentó este lunes su renuncia como secretario nacional del área, apenas días después de que el proyecto de Presupuesto 2027 desatara un fuerte enfrentamiento interno y obligara a la Casa Rosada a revisar buena parte de los cambios que había enviado al Congreso. Vilches comunicó su salida al ministro de Salud, Mario Lugones, y afirmó que responde a “razones estrictamente personales”. La renuncia tiene efecto inmediato y, hasta las primeras horas posteriores a conocerse la decisión, el Gobierno no había anunciado quién ocupará su lugar. El funcionario había llegado al cargo el 23 de enero y permaneció menos de ocho meses al frente de una de las áreas más conflictivas de la administración libertaria. Aunque Vilches no vinculó públicamente su decisión con el conflicto presupuestario, el momento de la salida expone la dimensión que alcanzó la pelea. El Presupuesto 2027 incluyó una profunda modificación del régimen de discapacidad que tomó por sorpresa incluso a dirigentes centrales del oficialismo y terminó detonando negociaciones que ya estaban avanzadas con el PRO, la UCR y los bloques provinciales. Patricia Bullrich fue quien decidió llevar la interna directamente a la superficie. La jefa libertaria en el Senado aseguró que no conocía el capítulo incorporado al Presupuesto, reclamó que no la “tomen de tonta” y apuntó hacia el Ministerio de Economía al recordar que el proyecto salió del área que conduce Luis Caputo. Durante el fin de semana endureció todavía más su postura y calificó el recorte como una medida que parecía una “provocación”. La reacción de Bullrich resulta particularmente incómoda porque no se trata de una dirigente opositora cuestionando el programa de Milei, sino de una de las figuras más importantes del propio oficialismo. La senadora aseguró incluso que muchos integrantes del gabinete piensan de manera similar, aunque no lo expresen públicamente, y contradijo al jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuando intentó explicar que ella no había participado de toda la discusión sobre el Presupuesto. La descoordinación alcanzó también a Martín Menem. En Diputados admitieron que el presidente de la Cámara tampoco estaba al tanto de los cambios, pese a que comparte la mesa política con funcionarios vinculados directamente con la elaboración presupuestaria. El episodio volvió a desnudar un problema que Milei todavía no consigue resolver: existe una mesa encargada de ordenar políticamente al Gobierno, pero decisiones sensibles siguen llegando al Congreso sin haber pasado realmente por ese ámbito. El capítulo cuestionado no contenía modificaciones menores. El texto enviado por el Ejecutivo retomaba el criterio de “invalidez laboral” para acceder a determinadas pensiones, eliminaba al Certificado Único de Discapacidad como vía directa de acceso al beneficio y establecía incompatibilidades mucho más estrictas entre una pensión y el empleo formal. También modificaba el esquema del nomenclador de prestaciones y eliminaba la actualización automática vinculada con la inflación. La resistencia fue tan fuerte que el propio oficialismo empezó a dar por descartada la redacción original. Los negociadores libertarios comunicaron a sus aliados que esos artículos serán modificados durante el tratamiento parlamentario y comenzaron a trabajar sobre una alternativa junto con el PRO, la UCR y bloques provinciales. El Gobierno que envió el Presupuesto terminó así negociando la eliminación de una parte sensible de su propio proyecto apenas días después de presentarlo. La discusión amenaza además con convertirse en un problema parlamentario mucho más grande para Milei. Bullrich conserva influencia sobre un grupo importante de legisladores y algunos de sus dirigentes ya anticiparon que no acompañarán un recorte de las características planteadas originalmente. Sin esos votos, al Presidente también podría resultarle más difícil sostener un eventual veto si la oposición consigue prorrogar la emergencia vigente en Discapacidad. En ese escenario se produce la renuncia de Vilches. Su carta habla exclusivamente de motivos personales y no existe hasta ahora evidencia pública que permita atribuir su salida al enfrentamiento entre Bullrich, Caputo y el resto de la mesa política. Pero la coincidencia temporal profundiza una crisis que ya había dejado al área de Discapacidad en el centro de la pelea interna del Gobierno. El conflicto también vuelve a poner bajo presión a Mario Lugones. El Ministerio de Salud participó de la elaboración de los cambios y buena parte del capítulo incorporado al Presupuesto recuperaba lineamientos de una iniciativa que esa cartera había enviado previamente al Senado. Economía, Salud y Legal y Técnica aparecen así en el centro de una decisión que ni Bullrich ni Menem conocían cuando el proyecto llegó al Congreso. Para Milei, el problema ya excede la política de discapacidad. La Casa Rosada necesita aprobar el Presupuesto 2027, mantener cohesionada su bancada y reconstruir acuerdos con gobernadores y bloques aliados, pero abrió una pelea interna justamente sobre uno de los temas socialmente más sensibles. En lugar de ordenar la negociación, el proyecto consiguió enfrentar a dirigentes del propio oficialismo y obligó al Gobierno a retroceder antes de comenzar formalmente la discusión. La salida de Vilches agrega ahora otra señal de inestabilidad. El Gobierno deberá encontrar rápidamente un reemplazante, renegociar el capítulo cuestionado y explicar cuál será finalmente su política para el sector, mientras Bullrich mantiene abierta una confrontación que ya dejó de ser una diferencia técnica para convertirse en una disputa por quién decide dentro de la administración libertaria. Milei presentó el Presupuesto como la hoja de ruta para 2027, pero una de sus primeras consecuencias fue exactamente la contraria a la imagen de orden que pretendía transmitir. El ajuste en Discapacidad dividió al oficialismo, puso a Caputo y Bullrich en veredas enfrentadas, obligó a reescribir el proyecto y ahora coincide con la renuncia del funcionario que conducía el área.Así queda más fuerte contra el Gobierno, pero sin convertir la renuncia de Vilches en una consecuencia probada del ajuste cuando él formalmente alegó razones personales.     Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P