José Ignacio de Mendiguren anunció que evalúa iniciar acciones legales contra Javier Milei luego de que el Presidente lo insultara públicamente durante una entrevista realizada en la Exposición Rural de Palermo. El exministro calificó el episodio como un acto de cobardía, rechazó las acusaciones lanzadas en su contra y aseguró que nunca tuvo una causa judicial ni una denuncia durante su trayectoria pública. El enfrentamiento se produjo cuando Milei brindaba una entrevista desde el estudio móvil de Radio Mitre instalado en el predio de La Rural. En medio de una explicación sobre la emisión monetaria y la salida de la convertibilidad, el mandatario observó que De Mendiguren caminaba detrás del vidrio, interrumpió su exposición, lo señaló y comenzó a gritarle. “Vos sí, ladrón. Vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda”, lanzó Milei. Además, lo responsabilizó por un supuesto perjuicio de 30 mil millones de dólares para los argentinos durante la pesificación de 2002 y volvió a vincularlo directamente con las decisiones tomadas por el gobierno de Eduardo Duhalde tras el colapso de la convertibilidad. La reacción presidencial no terminó allí. Durante la misma entrevista, Milei continuó con las descalificaciones, utilizó expresiones aún más agresivas contra el exfuncionario y transformó una discusión sobre política económica en un ataque personal lanzado desde la investidura presidencial. De Mendiguren respondió horas después mediante un comunicado público. “Las ideas se defienden con hechos, no con insultos”, afirmó, y sostuvo que el Presidente utiliza su posición institucional para agredir a quienes no tienen el mismo lugar desde donde responderle. “Es triste que la máxima autoridad política del país degrade así su propia palabra, y con ella, la democracia de todos. Es penoso insultar a alguien sabiendo que no tiene el mismo sillón desde donde contestar. No imagino cobardía mayor”, expresó el dirigente industrial. El exministro también rechazó de manera categórica que pueda ser calificado como ladrón. Recordó que ocupó diferentes cargos públicos y afirmó que, a lo largo de toda su trayectoria, no tuvo “ni una sola causa ni denuncia”. En ese contexto, confirmó que analiza junto con sus abogados las acciones judiciales que podría iniciar contra Milei por sus declaraciones. La posibilidad de una demanda abre un nuevo frente para el Presidente, quien convirtió el insulto y la descalificación personal en una herramienta recurrente de su comunicación política. La diferencia, en este caso, es que la acusación no se limitó a una discusión ideológica: Milei atribuyó públicamente una conducta delictiva a una persona sin presentar una sentencia o una causa judicial que respalde sus palabras. El episodio generó además un fuerte repudio dentro del Frente Renovador, espacio político al que pertenece De Mendiguren. Sus dirigentes cuestionaron la actitud presidencial y advirtieron que el nivel de agresión institucional alcanzó un nuevo límite al producirse durante una aparición pública y frente a los medios de comunicación. De Mendiguren fue ministro de la Producción durante el gobierno de Duhalde y secretario de Industria y Desarrollo Productivo durante la administración de Alberto Fernández. También presidió la Unión Industrial Argentina y mantuvo históricamente una postura vinculada con la defensa de la producción nacional y el desarrollo industrial. Las diferencias entre ambos no son nuevas. Milei responsabiliza a los dirigentes que participaron del gobierno de Duhalde por la salida de la convertibilidad y la pesificación asimétrica, mientras De Mendiguren cuestiona el modelo libertario por considerar que favorece al sector financiero y perjudica a la industria y al empleo. Sin embargo, el cruce en La Rural superó ampliamente una discusión económica. El Presidente eligió señalar, insultar y acusar de ladrón a un dirigente que pasaba circunstancialmente frente al lugar donde era entrevistado. Lo hizo protegido por el cargo más importante del país y sin permitir ninguna posibilidad de intercambio o defensa. La respuesta de De Mendiguren puso el foco precisamente sobre esa desigualdad. Mientras Milei utiliza la investidura presidencial como una tribuna para atacar adversarios, el exfuncionario ahora evalúa recurrir a la Justicia para que el mandatario responda por acusaciones que, hasta el momento, no acompañó con ninguna prueba.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P