Cristina Kirchner prepara un movimiento que puede alterar por completo el escenario electoral de 2027 y, especialmente, la interna del peronismo. Sus abogados convocaron para este martes a una conferencia de prensa en la que anunciarán novedades sobre la presentación realizada ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas y anticiparon que la información que darán a conocer es “muy positiva”. La expectativa del cristinismo está concentrada en octubre, cuando el Comité podría analizar las medidas cautelares solicitadas por la defensa. Una de ellas apunta directamente a suspender los efectos de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que pesa sobre la expresidenta por la condena firme en la causa Vialidad, lo que abriría una discusión jurídica y política completamente diferente sobre una eventual candidatura en 2027. Cristina recurrió al organismo internacional a fines de julio después de agotar las principales instancias judiciales internas. Su defensa sostiene que durante el proceso de Vialidad fueron vulneradas garantías contempladas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y pidió tres medidas cautelares: suspender la inhabilitación política, modificar las condiciones de la prisión domiciliaria y cuestionar la actual integración de la Corte Suprema. La estrategia internacional quedó en manos de Carlos Beraldi junto al español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim. Los dos últimos fueron incorporados específicamente para esta etapa y aportan experiencia en litigios internacionales, con el antecedente político especialmente sensible de Valim por su participación en la defensa de Lula da Silva. Sin embargo, todavía no existe ninguna decisión de Naciones Unidas que habilite a Cristina a presentarse a elecciones. Ese punto resulta fundamental porque alrededor de la conferencia comenzó a crecer una expectativa política que va bastante más rápido que el expediente. Lo que la defensa espera es que el Comité admita el planteo y posteriormente se pronuncie sobre las cautelares solicitadas, algo que podría ocurrir durante octubre si se cumplen los tiempos previstos por los abogados. Incluso ante una resolución favorable, comenzaría otra batalla dentro de Argentina. La defensa sostiene que el nuevo Código Procesal Penal Federal contempla la posibilidad de revisar una sentencia firme cuando existe una decisión proveniente de un organismo internacional competente para analizar comunicaciones individuales. Especialistas consultados sobre el caso consideran que una eventual apertura de la revisión podría generar una discusión sobre la firmeza de la condena y, por extensión, sobre la vigencia de la inhabilitación electoral. En los tribunales argentinos existe una interpretación mucho más restrictiva. Allí recuerdan que la Corte Suprema ha rechazado la idea de que los organismos internacionales funcionen como una cuarta instancia capaz de revocar automáticamente sentencias dictadas por los tribunales nacionales. Por eso, aun con una resolución favorable, no habría una rehabilitación electoral automática y probablemente se abriría una nueva pelea judicial para determinar sus efectos concretos. La diferencia jurídica no reduce el enorme impacto político que tendría un pronunciamiento favorable. El kirchnerismo podría utilizar una decisión internacional para reforzar su denuncia de proscripción y volver a instalar a Cristina como posible candidata, incluso antes de que los tribunales argentinos definan definitivamente si puede competir. Ese escenario modificaría inmediatamente la discusión interna del PJ. El movimiento toca directamente a Axel Kicillof, que viene acelerando la instalación de su candidatura presidencial y construyendo una estructura propia con gobernadores, intendentes, sindicalistas y dirigentes de otras provincias. El gobernador consiguió además recomponer parcialmente la relación con Sergio Massa y Máximo Kirchner para ordenar al peronismo frente a Milei, aunque esa convivencia nunca eliminó la disputa por quién debe conducir el proceso hacia 2027. Una Cristina nuevamente instalada como posible candidata cambiaría ese equilibrio. El gobernador dejaría de discutir solamente con Massa, los gobernadores o eventuales outsiders y tendría delante a la dirigente que todavía conserva la estructura más consolidada dentro del kirchnerismo y cuya relación política con él permanece atravesada por una fuerte disputa de liderazgo. La fecha que empieza a circular agrega todavía más tensión. Cerca de Cristina analizan utilizar el 17 de octubre, Día de la Lealtad Peronista, como plataforma para relanzarla políticamente si las novedades internacionales avanzan en la dirección que espera su defensa. La posibilidad aparece precisamente cuando Kicillof busca transformar su crecimiento territorial en una candidatura nacional y evitar que la interna bonaerense vuelva a condicionar toda la estrategia opositora. Para el Gobierno de Javier Milei, el escenario tampoco sería indiferente. La Casa Rosada viene apostando a una elección polarizada contra el kirchnerismo y una eventual candidatura de Cristina permitiría recuperar el adversario que mejor funciona para movilizar al núcleo duro libertario. Al mismo tiempo, una resolución internacional que cuestione aspectos del proceso judicial argentino le daría al peronismo una herramienta para discutir el relato oficial sobre la expresidenta. La discusión, por lo tanto, tiene dos velocidades diferentes. En el plano jurídico, Cristina continúa condenada a seis años de prisión e inhabilitada para ejercer cargos públicos, por lo que hoy no puede ser candidata. En el político, en cambio, su entorno ya empieza a prepararse para aprovechar cualquier decisión favorable de Naciones Unidas como plataforma para volver a colocarla en el centro de la pelea por 2027. La conferencia de este martes permitirá conocer hasta dónde llegan realmente las novedades que sus abogados califican como positivas. Hasta entonces, cualquier afirmación de que Naciones Unidas habilitó su candidatura sería prematura, pero la expectativa ya alcanzó para alterar los cálculos dentro del peronismo. Cristina había quedado formalmente afuera de la carrera presidencial por una sentencia firme. Ahora su defensa intenta abrir una puerta internacional para revisar esa situación y, si consigue siquiera una primera resolución favorable, la consecuencia inmediata será política: Kicillof tendrá que definir si continúa acelerando su candidatura mientras el cristinismo vuelve a poner sobre la mesa el nombre que más divide y ordena al peronismo al mismo tiempo. :::       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P